La caza. Cuando el equívoco crea culpables.
Estamos hechos para la duda, no para la aseveración. Lo digo de otra manera, estamos preparados para estar permanentemente en la duda, a titubear entre dos argumentos igual de fuertes y ante situaciones delicadas o complejas. Si estamos entre dos amigos enfrentados entre sí seguramente no sabremos qué hacer para decidir a quién dar la…
