El dilema de democratizar la ficción

blank

Si quieres escuchar en audio:

blankUno de los grandes dilemas actuales de la democratización del cine y las series a través del llamado streaming es, también, la democratización de las opiniones. Cualquiera opina, lo cual es bueno, siempre y cuando se opine con argumentos razonados; sólo que la base sobre las que se asientan hoy en día esas sentencias es cada vez menos sólida.

Expongo, al menos, tres ejemplos.

El primero ya lo expuse en los argumentos que presenté en el vídeo sobre la serie de Ana Bolena de la BBC; el segundo tiene que ver con el entusiasmo que muchos se lanzaron a hablar de Blonde, el filme de Andrew Dominik, como Biopic, es decir, película biográfica; y el último ejemplo es la magnífica serie The Serpent Queen, como serie histórica.

El problema es que ni Ana Bolena fue negra (algo fácilmente demostrable leyendo Historia y disfrutando de bellas artes), ni Blonde es autobiografía (se basa en una novela y, por tanto, no sigue los hechos reales, sino solo una parte de ellos, aquellos que una novelista escogió y encajan en una tesis ficticia), ni The Serpent Queen puede ser considerada histórica porque revierte bases racionales y lógicas que son hechos demostrables si se estudia un poquito.

¡Cuidado! Con estos argumentos no estoy diciendo que no puedan ser buenas obras de ficción. Creo que ni Blonde ni Ana Bolena lo son, pero The Serpent Queen es una maravilla.

Esta serie, que cuenta el ascenso y caída de Catalina de Médici, es excelente, iconoclasta, rompedora. Sigue el rastro que dejó Yorgos Lanthimos en The Favourite, de actualizar una historia que nos queda lejos) y con unas actuaciones muy buenas. Pero insisto, no es histórica.

Voy más allá, no exijo que las dos primeras (Ana Bolenay Blonde) no nos puedan gustar, dado que sabemos que el arte es subjetivo, desde su creación misma hasta su disfrute por el consumidor. Lo que me gustaría, y ya sé que pido demasiado, es que si decimos esto es bueno o malo, utilicemos criterios sólidos para argumentar, o nos limitemos al Me gusta o No me gusta.

Un ejemplo que suelo usar en mis clases de escritura. Pongo dos capítulos de dos series que tratan la vida de Pablo Escobar: Narcos y Escobar, el patrón del mal. Y les pregunto a mis alumnos cuál prefieren, y salvo excepciones, escogen Narcos, cuando, desde el punto de vista histórico, es la serie que peor retrata la vida del narcotraficante colombiano. ¿Por qué? Porque no todo lo que es verdad será suficiente para contar una historia de ficción.

La ficción tiene unos principios, unos trucos, unas líneas que separan la realidad de la realidad ficcional. Y se puede hacer una excelente obra de arte sobre la base de una mentira histórica como hacer un bodrio siguiendo la realidad tal cual nos la han contado o tal cual la hemos vivido.

Por eso que un autor/director decida que su Ana Bolena sea negra o que otro decida inventarse una historia de amor inexistente para justificar una realidad ficcional, no tiene la menor importancia. Cada autor/director se suicida como quiera, salvo que sus lectores o espectadores le sigan el juego y triunfe con eso.

En la Historia usamos la palabra Especulación para esto.

Para los cubanos que me leen o me ven, hablo de especulación de otra forma y no como se usa en Cuba como sinónimo de ostentación.

Hablo de especular como “Reflexionar en un plano exclusivamente teórico.” y “Hacer conjeturas sobre algo sin conocimiento suficiente.”[1]

Llegamos a la especulación histórica cuando nos preguntamos: ¿Qué habría pasado si…? Ejemplo: ¿Qué habría pasado si en la Segunda Guerra Mundial, en lugar de los aliados, hubiera ganado el eje nacionalsocialista alemán? ¿Verdad que a nadie se le ocurre fantasear con semejante absurdo histórico?

Espera, ¿No es esa la base de The Man in The High Castle, la excelente novela de Philip K. Dick? ¿No es esa también la idea que cuenta The Plot Against America (La conjura contra América), de Philip Roth? ¿No es una locura poner a un yanqui de Connecticut en la corte del Rey Arturo como nos hizo disfrutar Mark Twain en su novela?

La especulación es un error infame en Historia, pero es una pregunta válida en la ficción.

Lo que sí deberíamos como lectores o espectadores es ser conscientes de ese engaño y disfrutar de la obra de arte que nos expone el autor/director sabiendo que estamos ante un juego, un bulo consciente que nos hace disfrutar o reflexionar.

Si volvemos a The Serpent Queen y su poco apego a la Historia. Me gusta mucho, pero ni es histórica ni como tal se debe ver. Si la analizamos con las herramientas de la Historia, la tendremos que dejar por los suelos con malos diálogos, poca seriedad en la caracterización de los personajes y con situaciones irreales desde el punto de vista histórico.

Pero es que desde el mismo inicio nos planeta una premisa: y es que no pretende ser histórica ni seguir a pie juntillas lo que dicen los libros de Historia. Hay que disfrutarla como lo que es: una serie iconoclasta, cachonda, una serie jodedora y con una ambientación sin igual, dado que se filma en escenarios reales.[2]

Lo que me preocupa, lo que verdaderamente me alarma, y que sé que no tiene solución, es que haya espectadores, incluso inteligentes, y que además son cada vez más numerosos, que, tras ver una serie online, disfrutar de una película o leer un libro donde se revierte la historia y se usa la especulación como base ficcional, luego citen a la ficción como fuente real. Que sí, que como autor es genial, los que creamos ficción pocas cosas nos reconfortan más que citen nuestra mentira como si fuera real; pero como ente social, me preocupa que muchos que hoy se nutren de esa ficción, y sólo de ella, en veinte o treinta años den por sentado que la historia está en Netflix, HBO y Disney, y no en los libros de Historia. Y me preocupa, porque ya está pasando. Así va la sociedad.

[1] Real Academia Española, Diccionario de la lengua española, 21e ed. (Madrid: Espasa-Calpe : Real academia española, 2001), 976.

[2] Estos escenarios los he visitado, son los castillos del Valle del Loira y que les presentaré en un próximo vídeo en mi canal (www.realificcion.com).

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *